Viajando en Navidad


Yo considero que los mexicanos (en su mayoría) somos muy apegados a nuestra familia. Es difícil imaginarte estar viajando en navidad lejos de casa. ¿no?

Cada Navidad es de ley reunirnos en casa de los abuelos y estar con los primos a los que no vimos en gran parte del año. Sin embargo, cuando yo me fui de intercambio tenía planeado quedarme un mes más en Europa. Eso incluía estar viajando en Navidad y Año Nuevo.

Para ser sincera, al principio me daba un poco de terror pasar estas fechas sola. Pero en el camino no me faltaron invitaciones para pasar las fiestas navideñas con mis amigos de intercambio.

En fin. En mi estancia conocí a un par de chicas Polacas las cuales fueron mis fieles confidentes y compañeras de fiesta.

Al terminar el semestre me invitaron a Varsovia con ellas porque querían que conociera su ciudad y la forma en la que vivían. Eran mis mejores amigas por lo que me encantó la idea de viajar y pasar la época navideña con ellas.

Varsovia en Diciembre es un tanto difícil porque el clima es frío y llueve la mayoría de los días. Oscurece alrededor de las 16.00 horas, por lo que turistear con este clima se vuelve un reto. A pesar de esto, descubrí que no hay nada mejor que viajar a una ciudad con gente que vive ahí. ¡La mejor experiencia! Me enseñaron palabras básicas de cortesía como hola, gracias, hasta luego.

Al llegar, la familia de mi amiga Paulina me recibió muy cálidamente. Su casa tenía una chimenea preciosa en la sala y su jardín un par de pinos enormes, me pareció curioso que no lo aprovecharan como árbol navideño.

También salimos con los amigos del hermano mayor de Karolina para festejar el cumpleaños de uno de ellos, nosotros cantamos Las Mañanitas y ellos cantan ¡Sto lat! ¡Cien años! Otro día, Paulina nos invitó a una posada de sus amigos de la universidad e hicimos intercambio de calcetines. La gente de Polonia es lo mejor, cálida y abierta.  

A pesar del clima hicimos bastantes visitas turísticas

Me llevaron al Estadio Nacional de Varsovia, Stadion Narodowy a patinar en hielo. Comenzaba a sentir el espíritu navideño tal como las películas hollywoodenses. Comimos en un restaurante de comida típica Polaca. La comida tradicional que probé fue sopa y unas empanadas de carne bastante ricas. Conocí el Old Town de Varsovia en el cual está el castillo y el fuerte, es una arquitectura muy bonita de estilo barroco-neoclásico. Finalmente fuimos al Palacio Wilanów, el cual estaba muy lejos del centro pero valió totalmente la pena. Tenía sus jardines decorados de cientos de luces navideñas que prendían al compás de música clásica Polaca. Había diversas figuras también, como una fuente de luces y un carruaje con caballos.

Después de cuatro días de viajar con lluvia, llegó por fin la nieve. Aquí confieso que fue la primera vez en mi vida que vi nevar. Junto con ella, mi primera blanca y nevada navidad. Mis amigas estaban encantadas viendo mi cara de sorpresa cuando cayó la nieve.

Así, nos preparamos para la cena de Navidad. Los Polacos tienen la tradición de preparar 12 platillos distintos para cenar que representan los 12 discípulos de Jesús.

Fue mi primera vez viajando en Navidad pero una experiencia que sin duda no olvidaré porque estuve con mis amigas conociendo su ciudad y tradiciones. ¡Dziękuję mis amores!

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