Coleccionando momentos


Durante mi estancia en Francia tuve la oportunidad de vivir en un apartamento que encontré a través de Airbnb. (Lee en Encontrando casa en otro país mi historia de cómo llegué ahí).

Viajar no se trata solamente de descubrir lugares y paisajes nuevos. Hay mucho por aprender detrás de los momentos y las personas que te encuentras en el camino.

Mimi era la dueña de la casa en donde vivía y rentaba un cuarto más para turistas de Airbnb. Ella tenía la tradición de invitar la primera cena en casa; lo cual era una excelente oportunidad para conocer a todos los turistas que llegaban y cenar deliciosa comida Francesa.

En fin,  la primer pareja que llegó a mi casa fueron un par de Bielorrusos que iban de turistas. Su actitud abierta y amable me ayudó a darme la oportunidad de platicar con ellos.

Fue así que comencé a coleccionar momentos.

Con el tiempo me fui acostumbrando a la gente extraña en mi casa. Me emocionaba saber que llegaría y conocería a alguien de un país distinto. Después de los Bielorrusos llegaron unos Rusos, unos Australianos y unos Malayos.

¡Los Malayos son unas personas tan distintas! Son sonrientes y tranquilas. A Mimi y a mí nos encantó conocerlos. Un día decidimos ser “espontáneas” y nos pusimos a cantar en el Karaoke la canción de Follow Rivers a todo pulmón. Corrimos a invitar a los Malayos a nuestro Karaoke improvisado y cantamos los cuatro muy felices. Al final del Karaoke nos contaron que en su barrio en Malasia la gente tiene la costumbre de abrir sus casas e iniciar un Karaoke. Las personas que pasan por ahí y quieren agregarse pueden entrar sin mayor problema. ¡Se trata de una fiesta comunitaria a la cual no necesitas invitación para unirte! ¿Quéee? Fue sorprendente para Mimi y para mí.

Posteriormente…

La época turística en La Costa Azul terminó así que empezaron a llegar personas de negocios. Primeramente, un Húngaro muy interesante. Era Chef y trabajaba en los Yates de personas millonarias. Me contó las excentricidades de sus hábitos alimenticios y las cantidades exorbitantes que gastan para satisfacer sus caprichos. También conocí a un Inglés que trabajaba para una empresa de entretenimiento y había ido para asistir a un congreso. Me platicó que había conocido mucho acerca de Televisa. ¿Quién lo diría?

También conocí a muchas otras personas. De algunos apenas recuerdo sus nombres. Otros dejaron una huella importante en mí, algún aprendizaje de su cultura o una lección respecto a su perspectiva de ver la vida. Hablé con ellos solo unas horas. No sé cómo pero en tan sólo unos momentos lograron ganarse mi afecto y dejaron un recuerdo muy bonito que hoy aún me hace sonreír.

Hoy sé que al viajar es importante mantener la mente abierta y estar dispuesto a conocer gente nueva en cualquier momento. Porque nunca sabes, puedes encontrar una nueva persona que aunque sea del otro lado del mundo puedes conectar con ella.

esto lo más importante de los momentos que vives cuando viajas.

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